Siempre me ha apasionado viajar. Pero debo confesar que mi tipo de viaje favorito es el viaje en carretera. La primera vez que lo hice fue hace cuatro años con mi mamá cuando manejamos de Charlotte, Carolina del Norte a Monterey, California. Un año y medio después, hice lo mismo de regreso a la Costa Este con mi novio.
Desde entonces no había vuelto a viajar en carretera, hasta hoy. Siempre he querido ir a Maine; tengo varios amigos que han vivido ahí, he visto fotos, y me parece el tipo de lugar que me enamorará. Hace un par de meses estaba hablando con mi amiga Aurelia y me comentó que tenía que ir a Maine a verificar su coche, le dije que me gustaría acompañarla y terminamos organizando un viaje de una semana.
Llevo casi ocho años viviendo en Estados Unidos y los últimos dos en el área metropolitana de Washington, D. C. Cualquier hombre o mujer de negocios que viva en Washington, D. C., Philadelphia, Nueva York y Boston está acostumbrada a viajar en tren para reuniones de negocios. Yo, en cambio, nunca había viajado en tren. Voy camino a encontrarme con Aurelia para después seguir el viaje en coche a Maine.
Por el contrario, empacar no fue tan placentero. Tenía toda la esperanza de que el clima fuera a estar tan agradable como lo había estado la semana pasada, pero no será así. Va a hacer mucho frío, estará lloviendo e incluso nevará. Y cuando hay que empacar para clima frío, una tiene que estar preparada para todo. Solo que la ropa de invierno ocupa mucho espacio y tuve que hacer malabares para que la ropa de una semana me cupiera en una maleta pequeña. Pero lo logré, con todo y que a última hora decidí traer mis pantalones y chamarra de esquiar (aunque algo me dice que voy a agradecer mucho haberlo hecho).
Llegué y Aurelia me recogió. Camino a casa, el sol se estaba poniendo y reflejaba de una manera muy bonita sobre los edificios de Nueva York, así que decidimos ir a Liberty Park a tomar fotos. Cuando llegamos ya era muy tarde y no pudimos tomar buenas fotos con los teléfonos, pero se veía muy lindo el paisaje. Nos tardamos bastante en salir de ahí porque aunque Aurelia pensaba que después de dos años de vivir aquí ya se sabe mover, terminamos en la entrada de la Autoridad Portuaria (dos veces) y tuvimos que dar la vuelta para poder salir.
Finalmente llegamos a casa y fuimos a cenar a un restaurante bastante malo, pero la compañía fue muy buena. Estoy feliz de estar aquí y muy emocionada de empezar a manejar mañana temprano.
Finalmente llegamos a casa y fuimos a cenar a un restaurante bastante malo, pero la compañía fue muy buena. Estoy feliz de estar aquí y muy emocionada de empezar a manejar mañana temprano.
No comments:
Post a Comment